¿Qué es un coño formidable?


Para algunos resulta bastante difícil definir lo que es un coño formidable, para otros no pasa de ser una frase con explícitas connotaciones sexuales, para ciertas personas se trata de una inocente frase exclamatoria.
Para mi la cuestión es bastante sencilla, este blog es un coño formidable porque habla de coños formidables y de cosas que no son coños formidables en lo absoluto.
Hazla... opina, da palo, haz mierda, felicita, lo que sea, pero hazla.

2 de septiembre de 2008

INSTRUCCIONES PARA CRUZAR A LA PLAZA DEL ESTUDIANTE (2)

Con incansable ánimo investigador, Sergio Ramirez A. nos presenta el segundo capítulo de este arduo trabajo de recopilación de datos y observación participativa. En esta ocasión, y haciendo alarde de conocimientos de optica y semiología, el autor hace agudas críticas al semáforo y al correspondiente barita, todo sea por la ciencia social. Espero que esta nueva entrega sea del agrado de todos Uds., que seguramente siguen con interés los objetivos a los que apunta este serio estudio socio/cultural de la ciudad.

CAPÍTULO 2: LOS COLORES SON ALGO MÁS QUE COLORES

Las instituciones públicas se han dado modos sutiles, pero visibles al fin, para insultar a los ciudadanos. Prueba de ello es que en la avenida 6 de Agosto-aquella que se conecta con el Nudo Villazón a la altura de la calle J.J. Pérez (donde precisamente se anuda el nudo)-, a la altura de la calle Belisario Salinas, he tenido la oportunidad de ver un par de veces que, debajo de uno de los semáforos, se encontraba un personaje conocido popularmente con el denominativo de barita, sí, barita. Estupefacto, me detuve a observar cómo este hombre (también hay mujeres barita) dirigía el tráfico en coordinación cuasi perfecta con los colores del semáforo que se iban iluminando: cuando se iluminaba el rojo, semáforo sobre la avenida, mostraba su palma a los autos en señal de paren, les daba la espalda y hacía que crucen los autos sobre la calle transversal a la avenida, quienes en frente suyo tenían una luz iluminada en el semáforo, que era nada más y nada menos que el verde de la esperanza, el verde de nuestra selección, y debajo el policía también verde, increíble tanta poesía -valga el término- en tan álgido panorama urbano. Una vez que en el semáforo de cara a la avenida se iluminaba el verde de la new hope, el barita les señalaba paren a los de la calle transversal (semáforo en rojo pasión), y agitaba su brazo en señal de “ya pueden pasar brutos” para que prosigan los la avenida 6 de Agosto. El mensaje es claro: en nuestra ciudad los semáforos no son suficientes, tienen que haber policías de tránsito que nos indiquen que los colores no son solo colores, además son signos que te pueden decir stop! in the name of love o where did our love go, y si acaso fuera posible te señalarían que el anaranjado es para que esperes un ratito ps cawallero.

En los alrededores de la Plaza del Estudiante hay semáforos, bastante respetados antes de las 10:00 P.M. (a los conductores que están apurados se les considera pasarse el rojo antes de esa hora, sin más multa ni sanción que una mentada de madre que no es para nada institucional, valga la aclaración). Estos semáforos, aunque no lo crean, además de ser útiles para el sospechosamente llamado “tránsito vehicular”, son útiles para los peatones a toda hora del día, a no ser que se corte la luz y por consiguiente no se iluminen los colores, que no solo son colores sino también signos y señales de tránsito barita sibarita. Los semáforos no tienen a los citados personajes debajo de ellos, ya que los que hay se encuentran ocupadísimos silbando pitos en la plaza misma o en el comienzo de la Landaeta.
Una primera forma de cruzar a la Plaza del Estudiante es desde el “Paseo El Prado”, aquel pedazo de cemento dulcemente adornado que divide a los carriles de bajada y de subida de la Avenida 16 de Julio (en el que se encuentra la famosa fuente). Lo único que hay que hacer es esperar que se ilumine el verde del semáforo, que viva nuestra selección y carrera-mar a la plaza, sin esquivar autos ni nada, caminando un poco en diagonal ya que antes de poner un pie en el asfalto se recomienda girar el cuerpo 30º a la derecha. El verde de nuestra selección dura 40 segundos aproximadamente, el cruce no debería durar más de 6, por lo que, si usted gusta, puede cruzar 6 veces, 3 de ida y 3 de vuelta, antes de que le digan, con o sin amor, stop! In the name of love.