¿Qué es un coño formidable?


Para algunos resulta bastante difícil definir lo que es un coño formidable, para otros no pasa de ser una frase con explícitas connotaciones sexuales, para ciertas personas se trata de una inocente frase exclamatoria.
Para mi la cuestión es bastante sencilla, este blog es un coño formidable porque habla de coños formidables y de cosas que no son coños formidables en lo absoluto.
Hazla... opina, da palo, haz mierda, felicita, lo que sea, pero hazla.

21 de marzo de 2009

HABÍA UNA VEZ...


Ciertamente no se puede juzgar un libro por la forma en que comienza, aunque en algunos casos sí. Hay ciertas ocasiones en que las primeras líneas de una novela pueden ser tan encantadoras y promisorias que nos ilusionamos con una historia poderosa, deseo que puede hacerse realidad o convertirse un una lacónica y tortuosa lectura. Esto no necesariamente se aplica a una novela o cuento, lo mismo puede pasar con el silvestre periódico o con un blog... Por esta ocasión sólo nos referiremos a novelas. Uds. juzguen.

A veces extraño aquellos lejanos días en que las cuentas de correo electrónico tenían un límite razonable, es decir que no podían guardar más de 50 o 100 megas, y digo “a veces”, porque la inmensa cantidad de memoria disponible hoy en día permite guardar muchísima información, pero al mismo tiempo provocan una especie de desidia en el usuario, que por flojera, comodidad, incapacidad, inoperancia o pura estupidez; no borra la basura que va acumulando en su susodicha cuenta de correo.

Bueno, estaba el otro día limpiando la bandeja de entrada de mi correo, y me iba topando con toda clase de forwards olvidados, cartas de despedida, incoherencias exacerbadas, links maravillosos, saludos afectuosos, cartas de amor, amenazas de uno que otro ex-amigo, fotos super pornos, etc. Entre todas estas cositas, me vine a encontrar con un mail en el que se me ponía en conocimiento sobre los “mejores inicios de libros de todos los tiempos”.

La vez que lo leí (bastante tiempo atrás) me pareció algo sumamente interesante y cautivante, tanto así que desde aquel día comencé a tomar mucha más atención a las primeras líneas de cada libro que pasaba por mis manos, para ver si esa obra debía ser incluida en semejantes listas.

Fue así como reuní una serie de títulos “olvidados” o quizás no conocidos por los redactores de tales “investigaciones”. Como no podía ser de otra manera, también tuve la oportunidad de corroborar algunos libros ya citados o de indignarme terriblemente con muchos de los catalogados. Ciertamente, "Había una vez..." no aparece en esta lista, por ser, quizas, el pero inicio posible para cualquier narración.

He aquí algunos de los comienzos de libros (la mayoría leídos el último año y uno que otro revisado para incluirlo en esta lista) que me gustaron:

“Despertó Petronio cerca del mediodía y, como de costumbre, muy cansado”. (Quo vadis? de Henryk Sienkiewicz) Me agradó porque lo primero en que pensé fue en lo fiestero que debía ser Petronio, un romano juerguero de aquellos, alegre partícipe de bacanales y hombre de excesos… Hojas después casi muero del aburrimiento…

“Amérigo Bonasera estaba sentado en la sala 3 de lo criminal de la Corte de Nueva Cork. Esperaba justicia” (El padrino, Mario Puzo). Dos líneas y ya se cometió un delito, ¡ese es el mejor inicio que una novela de gangsters puede tener! Sin duda, una de las mejores novelas de la vida, un libro que debería ser perpetuo, jamás acabar…

“Hoy a muerto mamá. O quizás ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: ‘falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias’. Pero no quiere decir nada. Quizás haya sido ayer” (El extranjero – Camus). Esa sucesión de frases cortas son una bofetada francesa de existencialismo; todo el libro transcurrirá de la misma manera. De lejos, lo mejor que Camus escribió.

“Estimada señorita. Voy a matarla y Ud. lo sabe, así que me asombra su silencio” (Cartas de un asesino insignificante – Somoza). Descubrí este libraco mientras hacía hora en una librería; todo el libro está conformado por cartas que se mandan un asesino y su víctima. Ironía por todas partes.

“La familia Taeger, compuesta por tres hijos –Milton, Edgard y Arthur–, una hija –Elaine–, el abuelo Rudolph, la tía Mansfield y el señor y la señora Taeger, empezó a derrumbarse en 1922, cuando vivía en Pittsburg, Pennsylvania” (Los dominios del lobo – Javier Marías). Me encantó, con sólo leer eso ya sabía que los 4 hijos, la tía, el abuelo y los dos padres se iban a ir al mismísimo diablo, tanto así que incluso tendrían que largarse de su ciudad. La novela se publicó cuando Marías contaba con 19 años.

“Cuando Gregory Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto” (La metamorfosis – Kafka). Arrollador comienzo para una historia, Gregory Samsa se ha convertido en una repulsiva, gigantesca, raleada y traumatizante cucaracha, a todos no sucedió alguna vez…

“Pues sí: soy huésped de un sanatorio. Mi enfermero me observa, casi no me quita la vista de encima; porque en la puerta hay una mirilla; y el ojo de mi enfermero es de ese color castaño que no puede penetrar en mí, de ojos azules” (El tambor de hojalata – Gunter Grass). Un niño que un día decide dejar de crecer indudablemente estaba condenado a acabar en una institución mental, pero la serie de acontecimientos que llevan al protagonista a esa condición es por demás interesante.

Esta breve lista (me da una flojera increíble revisar todos los libros de mi casa) ilustra algunos buenos comienzos, pero no sería justo terminar esto sin incluir alguno de la lista de la que les hablé al principio (la que me mandaron a mi mail tiempo atrás), por eso, incluyo el siguiente:

“2 de noviembre. He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así” (Los detectives salvajes – Roberto Bolaño). No lo leí, espero que algún día llegue a mis manos. La verdad es que lo único que sabía de Bolaño (hasta el día que ese mail llegó a mi correo) era que él era un escritor de la puta madre, y así parece.

¡Ah!, por si acaso, el link de la página que me mandaron aquel día es: http://novedadesdelibros.elistas.net/lista/librosenred/archivo/indice/61/msg/79/.

Otra dirección interesante al respecto es:
http://www.pantagraph.com/articles/2006/02/04/news/doc43e3e6b004381080724526.txt en la que se encuentra una lista de los 100 mejores inicios de novelas según el American Book Review. Entreténgase y a dormir.